Limpieza y saneamiento de una sala de transformadores

Se comienza con la aplicación de CO2  con aire comprimido en techos, paredes  y exteriores de armarios eléctricos, este procedimiento no genera ningún tipo de residuo adicional.

Terminado este proceso se vuelve a succionar todo de nuevo para conseguir en varias fases ir eliminando todas las partículas de polvo posibles. 

A continuación se sigue con el trabajo en el interior de los armarios, donde se aplica tanto por la parte delantera como en la trasera CO2  con nitrógeno  en  baja cantidad y presión para no dañar los equipos, el porqué de hacerlo con nitrógeno es porque reduce casi al 100% la cantidad de humedad que pudiese generar el CO2,  después se vuelve a eliminar los restos de polvo del interior de los armarios eléctricos. Este procedimiento se repite tres veces por armario.

 

Uno de los últimos procedimientos es aplicar a conciencia  nitrógeno exclusivamente en todos los armarios para eliminar la mínima humedad que pudiese haber quedado del CO2 y dar por finalizados los trabajos en el interior de estos.